Estas son las 10 Reglas de la Usabilidad de Jakob Nielsen

Jakob Nielsen nació en la ciudad de Copenhague, (Dinamarca) el 5 de octubre de 1957 y es un respetado experto en el ámbito de usabilidad en la web. Se licenció en Ingeniería de Interfaces y obtuvo un doctorado en Diseño de Interfaces de Usuario y Ciencias de la Computación en la Universidad Técnica de Dinamarca.

En 1997, publicó una serie de artículos breves sobre cómo preparar textos para páginas web y mejorar su usabilidad, donde expone ideas clave que posteriormente fueron recopiladas y bautizadas como las 10 Reglas de la Usabilidad de Jakob Nielsen. ¿Quieres saber de qué se trata todo esto? ¡Pues sigue leyendo!


El concepto de Usabilidad

La usabilidad, en el contexto de páginas web, se pude definir como la facilidad con la que los visitantes pueden lograr la conversión en una web determinada. Se busca que el usuario encuentre lo que busca (eficacia) en el menor número de clics posible, sin hacerles perder tiempo (eficiencia) ni pensar demasiado.

Nielsen indica que los usuarios no suelen leer con detalle ni siquiera una mínima parte de los textos que se muestran en una página web, y que, por economía de tiempo, se limitan a ojear la página en busca de lo que necesitan, realizando un barrido visual para detectar elementos que destaquen y llamen su atención.

Por ello, como base para una buena usabilidad, se requieren una serie de principios básicos, que se pueden resumir en fácil aprendizaje (que el usuario tarde poco en realizar funciones básicas en la web), fácil de usar (que pueda realizar las funciones de forma rápida y eficaz), fácil de recordar (que, al volver a la web, al usuario ya le resulte familiar), y con pocos errores (también con ayuda disponible al usuario si se encuentra con alguno).


Las 10 Reglas de Usabilidad de Nielsen

Sus 10 famosas reglas de usabilidad se pueden resumir en:

1. Visibilidad del estado del sistema

Se trata de informar siempre al usuario de lo que está pasando, dando el feedback oportuno en el menor tiempo posible, como: la confirmación de envío de un formulario, barras de carga de imágenes o de descargas de archivos, indicadores del proceso de compra para situarse en la fase en la que se encuentran, indicadores de la selección realizada claros e intuitivos…

Mejorando esta comunicación con el usuario, aumenta la transparencia de nuestra página web y la confianza que tiene el usuario en nosotros.

2. El sistema ha de basarse en el mundo real

Siempre debemos hablar el lenguaje del usuario con palabras y frases que le sean familiares, favoreciendo el SEO. Así, intentaremos que la información esté presentada en orden lógico, con imágenes e iconos claros y reconocibles, que no lleven a equivocaciones, aprovecharemos hábitos y procesos que le resulten familiares al usuario, y reduciremos al máximo el esfuerzo que este debe hacer para navegar por nuestra web.

3. Libertad de uso y control por parte del usuario

El usuario cometerá errores en la navegación, por lo que debemos permitirle volver a un estado anterior de forma fácil. Así, evitaremos frustraciones innecesarias, que le lleven a abandonar la página web. Por ejemplo, podemos ofrecer opciones de poder corregir el carrito o la cesta de la compra, mostrar un botón de “Volver”, permitir volver atrás sin perder los productos guardados en el carrito…

4. Mantener los estándares ya establecidos y aceptados

Siguiendo una serie de normas básicas ya establecidas, favorecemos la navegación intuitiva y la rapidez en alcanzar el objetivo. De esta forma, los botones de “Aceptar” deberían estar en tonos verdes, los de “Cancelar” en tonos rojos, en los dispositivos móviles el menú debe aparecer con forma de “Hamburguesa” (tres rayas horizontales apiladas una encima de otra) …

Mantener la constancia en toda la página es clave para conseguir una fácil navegación por parte del usuario, y si decides poner el buscador en la parte superior derecha, mantenlo en la misma posición en todas las demás páginas, para que sea fácil de localizar.

5. Prevención de errores

Los usuarios cometerán errores durante su navegación por nuestra página web, por lo que debemos intentar anticiparlos a los principales errores para reducir su incidencia y su tiempo de corrección. Así, también se gana rapidez y fluidez en la navegación. Podemos hacer esto mediante mejoras sencillas, como:  requerir la confirmación de contraseña con doble campo en los formularios de inscripción, de registro o la newsletter; establecer que los formularios mantengan los datos correctos; instaurar la opción de autocompletar, etc.

6. Reconocer es mejor que recordar

Es mejor que el usuario no tenga que recordar la información que se le da en una parte del proceso para poder continuar con él. Las instrucciones para el uso del sistema deben estar a la vista o ser fácilmente recuperables cuando sea necesario, de modo que debes hacer visibles los objetos, acciones y opciones a disposición del usuario. Por ejemplo, puedes indicar que se muestra la imagen del producto guardado cuando se abre el carrito o la cesta de la compra, o mostrar un historial de productos ya visitados por el usuario en tu web.

7. Flexibilidad y eficiencia de uso

La flexibilidad de uso se podría definir como la posibilidad de que cualquier usuario pueda navegar por nuestra web. A mayor número de usuarios diferentes que puedan usar nuestra web de forma sencilla, más flexible será esta. La eficiencia de uso se refiere a la eficacia o a la optimización en la navegación que pueden conseguir los usuarios más experimentados, que ya están familiarizados con nuestra web, y les resulta familiar, de forma que pueden navegar por múltiples pestañas de los menús de forma directa, aunque otro usuario menos experimentado pueda navegar haciendo clics en cada uno de ellos de forma individualizada.

8. Diseño estético y minimalista

Como en muchos otros ámbitos de la vida, “menos es más”. No debes cargar la página con información innecesaria, siguiendo la máxima KISS -Keep It Simple, Stupid-, por sus siglas en inglés.

Debes omitir información irrelevante porque compite por la atención del usuario con la que sí es importante, llevando a distracciones.

Los diseños que triunfan son los que cuentan con un contraste fuerte entre el fondo y la fuente, letra grande y fácilmente legible y establecen jerarquías. Recuerda que cuando se navega en la web, no se lee la información, sino que se hacen barridos visuales buscando palabras que coincidan con lo que buscamos, de modo que hay que evitar demasiado texto y escribir en mayúsculas.

9. Ayuda a los usuarios a reconocer, diagnosticar y corregir los errores

Puedes facilitar la navegación del usuario al indicarle los errores que está cometiendo, mostrándole mensajes de error comprensibles con sugerencias de solución (por ejemplo, “este campo es obligatorio”, si han dejado en blanco un campo del formulario que es imprescindible cubrir), y también mostrar instrucciones claras para evitar que cometan errores (marcar con un * los campos del formulario obligatorios, por ejemplo).

10. Ayuda y documentación

El usuario puede necesitar ayuda, que debe estar a su disposición de forma fácil y visible. Además, debe ser práctica y útil, y no demasiado extensa, para no aumentar su frustración o impaciencia. Podemos incluir un apartado de preguntas frecuentes (FAQs), tutoriales, información o formularios de contacto, chat para resolver dudas o incidencias, implementar un icono de interrogación en algunas opciones para que el usuario pueda acceder a más información al respecto…

 

Los principios de usabilidad de Nielsen, o las 10 Reglas de Usabilidad, que acabamos de ver, son una herramienta imprescindible que debes seguir para conseguir que tu página web sea fácilmente utilizable por tus clientes, permitiendo mejorar tus ratios de conversión, clics y ventas y repercutiendo positivamente en tu negocio. Ahora dime… ¿Conocías todas estas reglas de usabilidad? ¿Cuántas aplicabas en tu web sin darte cuenta? ¡Déjame tu opinión en los comentarios!

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