El impacto del Brexit en el e-commerce

“Brexit”, o “British exit”, es cómo se conoce la salida del Reino Unido de la Unión Europea, lo que incluye su salida del mercado único y de la unión de aduanas.

Reino Unido entró a formar parte de la Unión Europea el 1 de enero de 1973, pero casi 50 años después, tras la celebración de un referéndum, decidieron abandonarla.

El periodo de separación o “divorcio” entre Reino Unido y la Unión Europea continuó negociándose hasta el inicio de este 2021, de modo que ahora, las Islas Británicas pueden seguir comerciando con la Unión Europea, aunque bajo nuevas reglas y condiciones, y también pueden comerciar y negociar con otros países del mundo bajo sus propias políticas de comercio, sin estar restringidos a la política de comercio europea.


¿En qué afecta el Brexit al e-commerce a nivel general?

A nivel general, el Brexit se traduce en mayores costes y mayor papeleo burocrático:

Al dejar de formar parte de la Unión Europea, del mercado único y de la unión de aduanas, el gobierno de Reino Unido puede concertar nuevos acuerdos con otros países de fuera de la Unión, como Canadá o Japón, afectando al comercio internacional. Y es en este punto donde se ve afectado el e-commerce, ya que todo producto importado o exportado de Reino Unido ahora se guía por nuevas reglas.

Los cambios en las leyes de los impuestos de valor añadido (o VAT por sus siglas en inglés), además de los cargos en las aduanas por las importaciones, o los controles en las fronteras, afectan a los costes de las importaciones y exportaciones, algo que deben asumir las empresas o el propio consumidor, en última instancia.

Entre estas nuevas reglas, se ven afectadas, por ejemplo, las importaciones de comida y bebida, debido a que ya no están sujetas a las restricciones de importación de la UE en cuanto a productos alimenticios.


¿En qué afecta el Brexit a los clientes del e-commerce?

Tanto dentro como fuera del Reino Unido, los clientes se ven afectados por el Brexit, ya que pueden experimentar falta de stock, aumento de costes debido a las nuevas normas aduaneras, envíos de pedidos desde y hacia las Islas Británicas, problemas de logística (por ejemplo, si tu cadena de suministros está en parte o totalmente dentro del Reino Unido), modificación de las políticas de envíos y devoluciones, mayores tiempos de espera en la recepción del producto, cese de envíos, cambios en las políticas de privacidad de los usuarios, etc.


Nuevos Acuerdos entre la Unión Europea y el Reino Unido

A pesar del Brexit, ambas partes implicadas intentan reducir la incertidumbre y minimizar el impacto negativo que la salida del Reino Unido pueda tener en el comercio internacional entre este país y el resto de la Unión Europea. En este sentido, en diciembre de 2020, se firmó el Acuerdo de Comercio Libre entre el Reino Unido y la Unión Europea, que se aplica al comercio de bienes y servicios, pero también a otras áreas como inversiones, competencia, transparencia de impuestos o protección de datos. Este acuerdo impone cero tarifas y cuotas a productos que se adapten a las normas del país de origen del producto o servicio en cuestión. Así, se intenta evitar el sobrecoste que conllevarían las importaciones y exportaciones entre Reino Unido y los países de la Unión Europea en el nuevo marco político y económico. Aun así, pueden seguir surgiendo problemas en las aduanas, sobre todo debido a la mayor burocracia necesaria, que genera más retrasos y congestión en las fronteras.


El Brexit y la Directiva de Comercio Electrónico

La Directiva de comercio Electrónico es una serie de normas y reglas que se aplican en el e-commerce en todos los países de la Unión Europea, Islandia, Noruega y Liechtenstein. Establece que los proveedores online pueden operar en cualquier país de los mencionados, si cumplen las reglas relevantes establecidas en cada uno de ellos.

Después del Brexit, esta Directiva ya no se aplica en la Unión Europea, aunque los proveedores de este país deben seguir cumpliendo las normas y reglas del país en el que están establecidos, que pueden o no coincidir con las del Reino Unido. Es necesario estar muy atento a posibles cambios que se puedan producir en las políticas de cada país de forma aislada, con la consecuente inversión que eso conlleva en asesoría legal para las empresas, por ejemplo.


El Brexit y Amazon UK

Existe un gran problema (pero con solución) que tiene Amazon UK derivado del Brexit, el cual es necesario destacar:

Problema

En respuesta a la salida del Reino Unido de la Unión Europea, el gigante Amazon ha aplicado grandes cambios en sus políticas y operaciones entre estas dos regiones. La más destacada es la separación entre las operaciones dentro del Reino Unido, y las que ocurren dentro de la Unión Europea. Como resultado, las tiendas de e-commerce situadas en algún país de la Unión Europea, no podrán abastecer desde dentro de la Unión Europea sus pedidos al Reino Unido, y al contrario, de modo que los e-commerce de Reino Unido, no podrán enviar sus pedidos desde territorio nacional hacia países de la Unión Europea.

Solución

Amazon propone la existencia de almacenes diferenciados, unos ubicados dentro del Reino Unido (desde donde se proveerán los pedidos procedentes de Reino Unido), y otros situados en algún país de la Unión Europea (como Alemania, Francia, Italia o España), desde donde se dará respuesta a los pedidos procedentes de cualquier país dentro de la Unión.

Así, se intenta solventar el problema asociado a las nuevas aduanas y los cambios en la legislación de comercio e importaciones y exportaciones entre el Reino Unido y la Unión Europea tras el Brexit.

De ese modo, las empresas de e-commerce que venden a través de Amazon, deben dividir su inventario, de modo que tengan parte en centros de distribución dentro del Reino Unido y otra parte en centros situados en territorio de la Unión Europea, además de activar la opción de “Inventario Internacional”, para poder hacer envíos a ambos lados de la frontera aduanera entre Reino Unido y Europa. El usuario seguirá teniendo un solo inventario desde el que controlar su stock y productos, pero Amazon lo tratará como dos inventarios separados, uno operando dentro del Reino Unido, y otro, dentro de la Unión Europea.

Si tu e-commerce vende a través de Amazon o te interesa este tema, Amazon ofrece información y consejos sobre cómo preparar tu negocio para el Brexit en su página de ayuda.


Un consejo final

Aunque el Brexit supone un gran cambio en las relaciones comerciales entre Reino Unido y la Unión Europea, te ofrecemos una regla simple que puedes seguir para medir el impacto que puede tener en tu e-commerce: la regla del 80/20.

Por ejemplo, si vendes internacionalmente pero menos del 20% de tus clientes hacen pedidos desde Reino Unido, o si menos del 20% de tus proveedores o logística están ligados al Reino Unido, puedes seguir vendiendo de forma prácticamente normal en el territorio de la Unión Europea, y hacer un esfuerzo por introducirte en el nuevo mercado del Reino Unido (asumiendo los costes a mayores que surgen de las aduanas, etc.).

Si, por el contrario, más del 80% de tus clientes o de tu cadena de proveedores y logística se encuentra dentro del Reino Unido, tal vez la mejor opción para ti sea explorar nuevos mercados con los que comerciar, como Japón o Canadá.

 

¿Y a ti? ¿Ha afectado el Brexit a tu e-commerce? Deja tu respuesta en los comentarios.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *