E-commerce: todo lo que debes saber para empezar

Empecemos directamente por la gran pregunta: ¿qué es el e-commerce? La definición más simple de este término indica que consiste en la compra y venta de productos a través de Internet, aunque también se extiende a las empresas que ofrecen sus servicios en línea, por ejemplo, las redes sociales.

Pero esto no siempre fue así, veamos su historia:

Historia del e-commerce

El e-commerce, también conocido como comercio electrónico, comercio por Internet o comercio en línea, surgió mucho antes de la llegada de Internet, en las últimas décadas del siglo XIX. Aunque por aquel entonces el término ni siquiera existía, dos empresas estadounidenses, Montgomery Ward y Sears, idearon un sistema de venta revolucionario, que consistía en crear un catálogo con fotografías ilustrativas de los productos que ofrecían, para así llegar más fácilmente a sus clientes.

Aaron Montgomery Ward, fundador de la empresa que lleva sus apellidos, había sido vendedor de artículos en zonas rurales, y se le ocurrió la idea de vender por correspondencia al ver que los clientes de zonas más aisladas demandaban artículos que se vendían en zonas urbanas pero que adquirían a mayor precio, ya que los monopolistas se aprovechaban de esta situación.

La venta por catálogo permitió llegar a un mayor público, ya que los compradores potenciales podían ojear los catálogos y decidir qué comprar sentados en el sillón de sus casas, lo que aumentó considerablemente las ventas. Este sistema se consolidó aún más con la llegada de las tarjetas de crédito.

Imagen: www.amazon.es

El e-commerce moderno

El e-commerce moderno, surge sobre los años 70, cuando se empiezan a realizar las primeras transferencias de fondos monetarios, y se masifica el uso de computadoras para transmitir órdenes de compra y facturas. Esto consiguió que pequeñas empresas pudieran aumentar su nivel de competitividad al implementar el e-commerce en sus actividades diarias.

A mediados de los 80, con la expansión de la televisión, se renueva la venta por catálogo, mostrando los productos de forma más realista, dinámicos y resaltando sus características en los anuncios publicitarios, haciéndolos más atractivos para el público. Y de ahí, el e-commerce siguió avanzando hasta nuestros días, donde las redes sociales se han convertido en una herramienta muy útil e imprescindible para hacer negocios.

Características del e-commerce

El comercio digital se diferencia del comercio tradicional ya que posee una serie de características únicas que lo hacen muy atractivo para todas las empresas, ya sean grandes o pequeñas.

1. Gran ubicuidad

Ya que opera mediante Internet, tecnología que nos envuelve en nuestro día a día, ya sea en el trabajo, en casa o en la calle, a través de smartphones, tablets o ipads.

2. Alcance global

Ya que permite casi borrar las fronteras nacionales, habilitando el comercio en todos los puntos de La Tierra con acceso a Internet, sobrepasando limites culturales y contribuyendo a la globalización. Además, así aumenta mucho el número de clientes, que dejan de ser las personas cercanas geográficamente para que cualquier persona del mundo con acceso a Internet pueda ser un posible comprador. Una gran ventaja es la riqueza de los mensajes que se pueden transmitir, ya que no están limitados a imágenes estáticas o texto, pudiéndose transmitir mensajes en forma de video, audio y texto, integrando la experiencia de consumo del cliente en una sola vivencia y haciéndola más atractiva.

3. Interactividad

Ya que los consumidores establecen un diálogo con el establecimiento, haciéndolo coparticipe de todo el proceso de compra y entrega del producto.

4. Personalización

Ya que permite llevar un mensaje adecuado e individualizado a grupos concretos de la población o incluso a individuos con una serie de características en común. Además, permite que el usuario cree contenido propio y lo distribuya, pasando de ser un simple usuario a entrar de lleno en la red de comercio online.

Tipos de e-commerce

Dependiendo de la naturaleza de las transacciones que se realizan y de la forma en que se generan los ingresos, existen diferentes tipos de e-commerce, entre los que destacan:

1. B2B (Business-to-Business)

Se trata de empresas que comercian con otras empresas.

2. B2C (Business-to-Consumer)

Es la forma más habitual, en la que empresas comercian con consumidores.

3. B2G (Business-to-Government)

Empresas que comercian con instituciones del gobierno. Un ejemplo podría ser Boeing, una empresa aeronáutica que construye aviones, helicópteros y otras aeronaves, además de armamento como misiles, para el Departamento de Defensa de Estados Unidos.

4. C2C (Consumer-to-Consumer)

Comercio entre particulares, es decir, consumidores que compran y venden a otros clientes (por ejemplo, Etsy, una red social donde particulares venden objetos que ellos mismos han creado, o BlaBlaCar, otra red social donde los consumidores se ofrecen a compartir coche, pudiendo ser conductores o pasajeros, adquiriendo ese papel dual).

5. C2B (Consumer-to-Business)

Consumidores que venden a negocios, muy popular en productos de segunda mano, o, por ejemplo, en blogs o foros donde un cliente adjunta un link a un producto vendido en Amazon, para que los demás consumidores lo puedan encontrar, creando así valor para la empresa.

Ventajas del e-commerce

Entre las virtudes de este revolucionario sistema de comercio, en gran auge estos días, se encuentran múltiples ventajas para el consumidor, como por ejemplo el ahorro de costes, ya que el cliente puede buscar un producto y comparar su precio y características con otros ofertantes, encontrando el que más se ajuste específicamente a sus necesidades. También permite en algunos casos realizar una mejor negociación con el vendedor, ya que algunas plataformas (como EBay), permiten regatear, estableciendo un diálogo muy beneficioso entre el comprador y el ofertante. Aun así, puede que la característica más destacable de las ventajas del e-commerce sea la gran comodidad que ofrece cuando se quiere comprar un producto o adquirir un servicio, ya que ahorra tediosos desplazamientos y permite comprar desde la comodidad de su hogar o lugar de trabajo.

 

En resumen, el e-commerce tiene grandes ventajas para el consumidor, que se traducen en mayor número de clientes potenciales, un aumento de las ventas y mayor visibilidad para el vendedor, así que, ¿a qué esperas para subirte a la ola?

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